"Aporta o aparta" no es una frase para imprimir en una taza. Es una forma de mirar el trabajo.
Hay reuniones que no deberían existir. Comités que se convocan para no decidir. Procesos que se diseñan para que nadie sea responsable. Y, en medio de todo eso, personas que sí están aportando y que terminan agotadas de empujar lo que otros bloquean.
Aportar no es opinar más alto
Aportar es decidir, ejecutar y sostener. No es llenar el aire de palabras. No es repetir lo que ya dijo otro con un sinónimo. No es ponerle una etiqueta nueva a una idea de siempre.
Si después de tu intervención el problema sigue exactamente igual, no has aportado. Has hablado.
Apartarse también es aportar
Hay momentos en los que la mejor decisión es apartarse: dejar que decida quien tiene que decidir, dejar de bloquear, dejar de pedir más explicaciones para no avanzar. Apartarse no es rendirse. Es reconocer dónde está el valor.
Cuando una organización aprende a aplicar esta regla con honestidad, todo cambia. Las reuniones duran menos. Las decisiones llegan antes. Y la gente que de verdad sostiene los proyectos deja de tener que dar tantas explicaciones.
Comentarios
Si tienes algo que aporte, adelante. Si no aporta, ya sabes.
